viernes, 18 de mayo de 2012

Consejos de escritores españoles para jóvenes escritores

Ilustres escritores hoy nos dan consejos en los que podemos observar un claro contraste de opiniones. A partir de aquí, tú eres libre de decidir por cual decantarte.
  
Luisgé Martín:

1: Escribo sin demasiadas manías pero con rutina, en un lugar silencioso y preferentemente por la noche para no tener interrupciones”.

2: “La inspiración llega en cualquier momento, pero esto no es suficiente: la escritura exige constancia y a la vez es necesario estar las 24 horas pensando en tu relato hasta el punto de obsesionarte con él”.

3: “¿De qué escribir? De la de la muerte, la del amor y la de la vida; ahí están todos los asuntos que pueden interesar a un escritor.”

4: Los personajes nacen de varios moldeados y siempre tienen un rasgo característico que les identifica, luego se les “adorna” con el aspecto físico y su entorno”.

Ricardo Menéndez Salmón:

1: “No hay un sitio fijo en el cual escribir: puedes escribir en cualquier sitio”.

2: “Las crisis son buenas para el escritor. Pobre del escritor que no siente, en algún momento, que su literatura carece de sentido, que no sabe a dónde va, que no sabe de qué trata, que no sabe a quién interpela”.

3: “¿De qué escribir?. Cada escritor tiene su mundo, sus obsesiones, sus temas. Ser honesto con la literatura es ser honesto con tus intereses”.
 
4:  “Los personajes de ficción, son distintos entre sí. No hay recetas, ni moldes, ni prácticas universales aplicables a la creación de personajes”.
Carmen Posadas:                  

1: “Es  mejor escribir dando la espalda a la ventana para no tener tentaciones”.

2:
“No creo en la inspiración o, en todo caso, como decía Tomas A. Edison, el talento es el 1% de inspiración y 99% de sudoración”.

3: “
¿De qué escribir? De muchas cosas; es mejor cambiar de género, artículos, thrillers, biografías, cuentos infantiles, etc”.

4
: “Mis personajes aparecen y yo les confiero uno o dos rasgos (edad, aspecto físico por ejemplo) a partir de ahí ellos hablan, y cuando hablan se van dotando a sí mismos de personalidad (generosa, caprichosa, malvada, etc.)”.
 
Luis Mateo Díez:

1: “Escribo en mi despacho, un espacio de la casa que me incita a ello, acaso por la costumbre. Lo hago en el ordenador, pero siempre con un folio al lado para las notas y el cuaderno donde he ido orientando mi trabajo”.

2:
“Inspiración es concentración. La concentración se emparenta psicológicamente con la obsesión. A la página en blanco hay que llegar con la confianza en lo que uno se trae entre manos. Confianza y convicción”.

3:
“¿De qué escribir? De lo que nutre la obsesión de hacerlo”.

4:
“A los personajes hay que vislumbrarlos, luego apoderarse de ellos y después vivirlos”.

5:
“Siempre existe algún escritor que puede servirte de referencia. Hay que buscarlo. Es ese escritor que sientes como posible espejo, nada más. El aprendizaje siempre tiene que ver con el descubrimiento, pero lo fundamental es saberse leer uno mismo”.

Begoña Huertas:

1: Déjate llevar por lo que te salga cuando estés en vena, sé un “inspirado” a la hora de “ensuciar” la hoja en blanco. Que no te importe desnudarte. Inmediatamente después sé un profesional: corrige, reescribe, y empieza a vestir el texto”.

2: “Escribe sobre lo que verdaderamente te motive. Es decir, escribe de lo que quieras escribir, no de lo que creas que va a impresionar o de lo que va a vender o de lo que va a quedar muy cool. Escribe sobre aquello que de verdad te importa, escribe sobre tus fantasmas, pero escríbelo con distancia, como si le importara a otro. Entrénate para mirar las cosas con “extrañamiento”, aprende a ver más allá de lo que se ve”.

3:Piensa en cada uno de tus personajes como si lo tuvieras delante, como si fuera tu interlocutor en la barra de un bar, es decir, no lo mires desde arriba ni intentes simplificarlo. Presta especial atención a sus contradicciones y sus pequeños gestos”.

viernes, 4 de mayo de 2012

¿Qué punto de vista escoger para realizar el relato?

Antes de empezar a narrar, todo escritor se enfrenta a una fundamental decisión; ¿ qué punto de vista escoger para realizar el relato ?.
Por eso, es importante conocer las distintas alternativas y sus características para elegir el más adecuado a nuestra narración. En la actualidad se usa mucho la técnica del narrador que trabaja desde un punto de vista. El narrador, que vive en el universo interno de la obra, ignora lo que sienten y piensan los personajes; puede deducir, por sus actuaciones, que asumirán cierta conducta, pero sabe tanto como el lector de lo que sucederá en la historia. Por ejemplo, cuando el narrador está escribiendo personaliza a los personajes de modo que cada uno tiene un carácter diferente y a la hora de tomar las decisiones no es el autor quien decide, sino que se sumerge en el personaje y piensa en qué es lo que haría el personaje; por lo tanto podría decirse que son los personajes los que toman las decisiones.

Pueden establecerse normalmente los siguientes tipos de narración:

Relato en tercera persona limitada: el escritor hace referencia a todos los personajes en tercera persona, pero sólo narra los pensamientos y experiencias del protagonista. Este tipo de narración aumenta el protagonismo del personaje principal y hace que el lector se sienta más identificado con éste ya que al profundizar más en sus sentimientos y en su forma de actuar hace que el lector le preste más atención y se centre en él. 

Relato en tercera persona observadora: los personajes vuelven a ser tratados en tercera persona, sólo que no se profundiza en los pensamientos o sentimientos de ninguno de ellos. Este tipo de relatos se utilizan con más frecuencia en los textos periodísticos y documentales y el lector recibe un relato más frío e impersonal, ya que la intención de esta narración no es influir o inspirar a ningún sentimiento en particular, simplemente informar de algún hecho que haya ocurrido.
 
Relato en primera persona central: el autor es el personaje principal y relata en primera persona su propia historia. Suele ser muy adecuado para autobiografías.

Relato en primera persona periférica: el autor narra los sucesos en primera persona, pero, aunque participa en la historia, no es el protagonista.

Relato en primera persona testigo: el autor narra la historia en primera persona de forma objetiva.

Relato en segunda persona narrativa: el escritor narra en segunda persona. Este tipo de narración se ha empezado a utilizar en la novela moderna y suele ser un recurso para hacer que el lector tenga la sensación de participar de los pensamientos del personaje, creando en ocasiones falsos diálogos del protagonista consigo mismo.

Relato en tercera persona omnisciente: todos los personajes son tratados en tercera persona, pero  el autor tiene en cuenta lo que sienten y piensan todos los personajes. Este proporciona al lector un mayor conocimiento y referencia a cerca de las vivencias y experiencias de los personajes. Sabe lo pasado y lo porvenir. El brasileño Joaquín María Machado de Asís escribió una historia titulada Entre Santos. Esta manera de explicar los hechos es la técnica que se ha denominado como narrador omnisciente. A continuación, tenemos un ejemplo de una narración escrita en tercera persona omnisciente:

Rezó, y yo veía su pobre alma, en que la esperanza se trocaba en certeza intuitiva. Dios tenía forzosamente que salvar a la doliente ante mi intercesión, y yo había de interceder; así pensaba mientras rezaba. Y luego siguió hablando, para confesar que ninguna otra mano que la del Señor podía atajar el golpe.    A veces, ante el horror que le causaba la idea de la muerte de su mujer, temblaba y estaba a punto de formularla, pero la moneda de oro se interceptaba, hundiéndola en su corazón.

viernes, 27 de abril de 2012

Universo interno


El texto literario encierra una relación de comunicación entre emisor (narrador) y receptor (lector) vinculado mediante el universo interno de la obra.
El universo interno lo crea el autor a  su preferencia, de acuerdo con sus conocimientos y experiencias. El autor es el único soberano; él rige ese universo y dentro él puede modificar las características de la obra, sus personajes, su espacio y el tiempo en el que transcurre la historia, como ya hemos mencionado anteriormente.
Puede alargar o acortar los acontecimientos, comenzar por el final, introducir otros relatos, condensar o alargar el tiempo, relatar hechos que sucedieron hace siglos como si ocurrieran simultáneamente,  alterar retratos de personajes…

Si el universo interno está bien trazado, hace que el lector se involucre porque lo obliga a penetrar en el universo interno y, al mismo tiempo, le presenta las cosas desde diferentes ángulos y le da libertad para que construya su propio enfoque. Esta es una manera de enganchar al lector y hacer que se apropie e interiorice de la historia. A su vez, el lector puede aprender pequeños detalles que antes no conocía e incluso experimentar cambios en su forma de vida cuando lee relatos basados en la vida real o relatos realistas.

El lector será capaz de acoger el mensaje enviado por un autor si en aquel se dan las condiciones culturales, sociales y psíquicas requeridas en cada caso. Este "lector virtual", será capaz de valorar los recursos técnicos empleados, la estructura manejada y el sentido del mensaje contenido en la propia obra.

viernes, 20 de abril de 2012

Estructura y ruptura temporal


Estructura
 
Pueden darse diferentes estructuras narrativas:

1. Lineal o cronológica: el orden de la narración  sigue el orden de la historia.

2. In media res: el relato empieza en medio de la narración, sin previa aclaración de la historia. Se trata de un comienzo abrupto empleado para captar la atención del lector. 

RUPTURA  TEMPORAL:  


3. Flash-back: el narrador traslada la acción al pasado.

4. Flash forward: el narrador anticipa acciones  adelantándose en el tiempo.
5. Contrapunto:varias historias se entrecruzan a lo largo de la narración.

6. Circular: el texto se inicia y se acaba del mismo modo.

viernes, 30 de marzo de 2012

Componentes indispensables en una narración

Una narración literaria debe contar con ciertos componentes indispensables y es necesario estudiar la historia y las acciones que la componen (argumento), los personajes que las llevan a cabo, el tiempo y el espacio donde se desarrollan.
Para introducir cada uno de estos componentes, el camino más fácil consiste en redactar brevemente el contenido de la obra. 
La primera finalidad del narrador es conseguir escribir la historia de un modo sencillo y comprensible para el lector, siguiendo un orden. Pero a veces sucede que el orden de las narraciones sufra modificaciones.
El autor tiene plena autonomía a la hora de contextuar la historia. Puede acelerar o ralentizar la acción a su conveniencia, detenerla para permitir que los personajes hablen, anticipar o posponer hechos, ocultar datos y reservarlos para el momento oportuno, ofrecer pistas falsas, centrar la atención en determinados aspectos, etc.
Este recurso es utilizado para suscitar en el lector diversos estados emocionales (expectativa, incertidumbre, intriga, serenidad…) y captar su interés.
Los personajes son el elemento fundamental de la narración  ya que son el hilo conductor de los hechos.
Los escritores otorgan principal importancia al protagonista y al antagonista  ya que de ellos dependen tanto la historia como el carácter de los demás personajes. Además, el talento que otorga al protagonista puede desencadenar el clima emocional de la historia.
En el desarrollo de una obra, los personajes se distinguen por su grado de participación. Podemos distinguir:
Principales:

Entre los personajes principales suele haber uno que es el central, el más importante de todos: el protagonista. Es el personaje que cobra mayor importancia a lo largo de de la narración. Puede ser un individuo, varios o una colectividad y es un personaje que evoluciona a lo largo de la novela. A veces, se le opone un antagonista.

Secundarios:

Aunque también intervienen en los hechos, tienen una participación menor que los personajes principales.
Cada personaje tiene su papel en la obra y el autor sabe dónde y cuándo deben aparecer.
Existen dos maneras de caracterizar a los personajes:
La caracterización directa permite conocer a los personajes a partir de los datos que proporciona el narrador u otro personaje del relato.

La caracterización indirecta permite deducir cómo son a través de sus pensamientos, comentarios, acciones, reacciones, gestos, etc.
Cuando se analiza el tiempo de la narración conviene tener en cuenta esta distinción:
El tiempo externo o histórico: es la época o momento en que se sitúa la narración. Puede ser explícito o deducirse del ambiente, personajes, costumbres, etc.
EL tiempo interno: es el tiempo que duran los acontecimientos narrados en la historia. Puede ser toda una vida o varios días. El autor selecciona los momentos que juzga interesantes y omite (elipsis =saltos temporales) aquellos que considera innecesarios.
El espacio es el sitio en el que se sitúan los personajes y los ambientes geográficos y sociales en los que se desarrollan las acciones.

viernes, 23 de marzo de 2012

Estructura de la narración

Cuando escribimos una historia los sucesos los ordenamos en secuencias. La estructura de la narración se divide en tres partes:

Planteamiento: Se llama también "exposición" ya que nos ofrece los datos necesarios para entender la acción de la obra. Con él se conoce la situación general en que se dará el suceso central, la descripción del ambiente, una explicación de la circunstancia inicial, y se presentan los personajes con sus características, el tiempo y el lugar.

 
Nudo: es la etapa donde empiezan a desarrollarse los acontecimientos de la obra en la cual la vida  de los personajes principales resulta entrecruzada y puede dar pie al momento culminante de la obra conocido como “clímax”. Una acción, una decisión o la revelación de algo puede cambiar la dirección de la obra.


Desenlance: parte final del relato en la que se pone fin al clímax casi siempre restituyendo el equilibrio de la situación. 

viernes, 16 de marzo de 2012

Virtudes de la narración

Hay tres detalles imprescindibles que no pueden faltar en tu relato a la hora de desarrollar  una historia ya que estas te facilitan una mejor expresión  de cara al lector y le permiten disfrutar de una amena lectura. Podemos diferenciar tres virtudes:

Claridad: facultad para desarrollar el relato de una forma inteligible y fácil de entender. Escribe de tal manera evitando que el lector pueda interpretar  lo escrito de distintas maneras  y  las digresiones, es  decir, evita desviarte del tema principal del que estás hablando.
                                             
Concisión: lo más importante es que seas breve y exacto en tus palabras sin extenderte demasiado en detalles sin importancia, pero sin suprimir lo necesario. Siempre debemos fijarnos en la acción central y trabajar sobre ella ya que facilita al lector  un mejor entendimiento de la obra y comprender cual es la intención del escritor.

Verosimilitud: la virtud más importante que debes tener presente a la hora de transmitir tu historia, ya que debes enfocar la obra de tal manera que consigas convencer al lector de que lo estás contando es verdadero, lógico y coherente, independientemente de que sea realidad o fantasía.

viernes, 9 de marzo de 2012

Fantasía y realidad

Hoy, te ayudaremos a conocer más detalles a cerca de los géneros de la fantasía y realidad, por tanto cualquiera de los dos géneros que vayas a elegir debe presentar uno de los mayores rasgos de una obra o relato: su verosimilitud. Esto consiste en hacer que sea creíble.

Literatura  realista:
Se reconoce porque toda la trama y sus personajes están dentro de las coordenadas de la realidad. Sus hechos son lógicos, generalmente cronológicos y sus personajes son asimilables a la vida de cualquier persona. Esto es así porque una de las características principales de los libros realistas es el trabajo puntilloso sobre la psicología de sus personajes y la descripción detallada de su entorno.

Literatura fantástica:
Fantasía es un término que siempre ha estado relacionado con la imaginación, ya que constituye un conjunto de ideas y situaciones subjetivas producidas por la facultad mental de las personas.  
A la hora de escribir tenemos la opción de utilizar situaciones o elaborar imágenes que jamás existieron o reelaborar las conocidas dándoles características peculiares, o de anticipar cosas que no sucedieron. Aunque sea imaginaria, la historia literaria toma sus referencias del mundo real. Esta relación entre imaginación y experiencia, entre fantasía y vida es lo que le da un valor especial a la lectura. La fantasía es imprescindible para la creación artística ya que al ser característica de los seres humanos, somos capaces de sumergirnos en un mundo nuevo o en el propio para crear belleza literaria, expresar sentimientos o representar conceptos abstractos que tenemos en la mente y que ansían salir de ella. También de ella nacen poemas, cuadros, esculturas, películas, literatura de ficción  y se pueden llegar a crear verdaderas obras de arte. 
Muchas veces el mundo fantástico es creado por la persona para alejarse de una realidad en la que no se siente cómodo y se refugia en un mundo que le permite evadirse de lo cotidiano.


viernes, 2 de marzo de 2012

Género narrativo


Hoy nos centraremos sobre todo en el género narrativo, que a su vez puede dividirse en distintos tipos según la realidad a la cual se enfoque.
  
El cuento es una narración corta de ficción que al principio nació para ser transmitida oralmente entre familias. Actualmente se transmite también de forma escrita, como por ejemplo los cuentos infantiles que consiguen adecuarse a la mentalidad infantil y transmitir una enseñanza.

La novela es una narración de ficción más larga que el cuento. Generalmente está dividida en capítulos y en estos intervienen gran cantidad de personajes. Puede narrar varias historias paralelas, en lugares y tiempos diferentes; aunque siempre debe existir una relación entre ellos.

La crónica es una narración que recopila y relata  hechos históricos en orden cronológico según cómo hayan ocurrido en el tiempo. Se caracteriza por ser una historia escrita por testigos presenciales. Se utiliza un lenguaje sencillo, muy personal y admite el uso reiterativo de adjetivos para dar énfasis en las descripciones.

De acuerdo a la realidad que presentan se dividen en:

Costumbristas: relatan acontecimientos y situaciones de la vida cotidiana de un grupo de personas dentro de su sociedad y pueden encontrarse en la realidad.

Realistas: relatan situaciones que se atienen fielmente a la realidad.

Humorísticas: se caracterizan por su carácter cómico y humorístico. Pueden utilizarse diferentes recursos: chistes, personajes y situaciones graciosos o ridículas, apodos, etc ...

Históricas: relatan situaciones que realmente transcurrieron en el pasado y cuyos personajes y lugares han existido en la realidad.

Biográficas: relatan la vida de una persona. Cuando el autor y protagonista son la misma persona, se denomina autobiografía.

Fantásticas: relatan hechos imaginarios con personajes irreales o lugares extraños y desconocidos. 

De ciencia ficción: relatan hechos fantásticos protagonizados generalmente por robots y seres de otros planetas en lugares distantes en el futuro. Están relacionados con el avance científico y tecnológico. 

Maravillosas: relatan hechos cuyos protagonistas y acciones están totalmente fuera de la realidad, como los cuentos de hadas, magos y brujos.

Fábulas: son narraciones protagonizadas por animales o cosas que aparecen personificados. Transmiten una enseñanza con finalidad didáctica o moral, llamada moraleja.

Leyendas: son antiguas narraciones que fueron transmitidas de padres a hijos en forma oral. Transita un camino intermedio entre la fantasía y la realidad. Suelen basarse en el conocimiento adquirido durante generaciones con creencias religiosas y supersticiones.

jueves, 23 de febrero de 2012

Géneros literarios


Después de conocer detalles importantes que deberían aparecer en tu relato como la estilística, la ortografía y la retórica; es hora de que empieces a pensar qué tipo de género te gustaría escribir  o cual es el más adecuado para ti  y con el que más posibilidades tienes de expresarte y desarrollar la historia.

Por esto, te ofrezco  algunos ejemplos de géneros para que sepas en qué consiste cada uno, cómo puedes sacarle el mejor provecho y elijas el más adecuado para ti. Entre los géneros de  la literatura podemos diferenciar estos:

Género narrativo (prosa): género en el que un narrador cuenta una historia en la que intervienen unos personajes. Además de la acción, el narrador y los personajes, otros elementos de la narración son el espacio (el lugar en que ocurren los hechos) y el tiempo (el momento en que se sitúa la acción). 

Género lírico (poesía): género en el que la interviene la subjetividad y los sentimientos del autor. Este utiliza diversos recursos literarios para influir en el receptor y llamar su atención así como embellecer el mensaje.

Género dramático (teatro): género en el que los personajes desarrollan la acción a través del diálogo, y está pensado para ser representado en un escenario. 

Pero, debes pensar que cualquier género que elijas para escribir tu obra debe ser coherente consigo misma o coherente en su incoherencia. Tienes que escribirla de tal manera, que a pesar de no tener sentido debe ser verosímil, es decir, debes conseguir la credibilidad del lector. Para esto utiliza elementos de la cotidianeidad, y juega con tus posibilidades para crear una historia.

viernes, 17 de febrero de 2012

Antes de empezar a escribir


Lo primero que deberías plantearte es qué es lo que quieres transmitir y cómo. En primer lugar, lo que tienes que tener en cuenta es el tipo de lenguaje que vas a utilizar dependiendo del público al que te dirijas, ya que no es lo mismo escribir para un  público infantil, joven o para un público más adulto.
A continuación piensa que el lenguaje que utilices debe ser claro e inteligible pero no pueden faltar recursos literarios (metáforas, comparaciones, hipérboles…) para darle más belleza estilística, evitar la monotonía y entretener al lector.

Un primer ejemplo sería el de “El Camino” escrito por Miguel Delibes.

“Daniel, el Mochuelo, notaba en la garganta un volumen inusitado, como si se tratara de un cuerpo extraño. Su madre se pasó el envés de la mano por la punta de la nariz remangada y sorbió una moquita."El momento debe de ser muy especial cuando la madre hace eso que otras veces me prohíbe hacer a mí", pensó el Mochuelo. Y sintió unos sinceros y apremiantes deseos de llorar.”

En el podemos observar varias características:

La utilización de apodos para evitar la monotonía de repetir el nombre todo el tiempo: en este caso Daniel, al que se refieren como “el Mochuelo”.

También podemos apreciar la utilización de palabras como “inusitado” y “envés” que  no son palabras comúnmente utilizadas, para demostrar que posee riqueza léxica y un lenguaje culto.

Otro ejemplo sería el de “Los Cachorros” de Mario Vargas Llosa.

"Entró una noche al Crem Rica, muy risueño, ellos qué te pasa y él, radiante, sobrado como un pavo real: le caí a Chabuca Molina, me dijo que sí." "Pichula: nos traicionaste, no estaba con ganas de bromear, Lalo traidor, echando espuma, te adelantaste, buitreándose la camisa, caerle a una chica, el pantalón, y ni siquiera contarnos que la siriaba, Pichulita, agáchate un poco, te estás manchando hasta el alma, pero él nada, eso no se hacía, que te importa que me manche, mal amigo, traidor."

Observamos que utiliza expresiones propias de su país como “buitreándose la camisa” o “manchando hasta el alma”. Otra vez utiliza apodos como “chabuca molina”, “Lalo”, y “pichula”.

Estos, son unos pequeños detalles entre otros que puedes empezar a desarrollar y poner en práctica; y otros más que irás descubriendo conforme te vayamos instruyendo en el arte de la literatura.

viernes, 10 de febrero de 2012

La literatura


Antes de internarte en el mundo literario deberías conocer los orígenes.
La literatura proviene del vocablo latino “litterae”, cuyo  significado es un conjunto de habilidades, saberes e instrucciones para poder escribir y leer de una manera adecuada.
Antiguamente la gente solía recibir conocimientos básicos que consistían en escribir, leer y hacer cálculos matemáticos.

Aún así la literatura siempre ha estado presente en nuestras vidas; antes sobre todo de forma oral ya que las historias se trasmitían entre familias pasando así de generación en generación. Ahora con los avances tecnológicos es difundida de forma escrita.

La literatura es aquel arte en el que el instrumento utilizado son las palabras. Se encuentra ligado a la gramática puesto que el término “litterae” es la misma palabra que en griego se denomina “grammatikee”.

La gramática es uno de los tres aspectos centrales en el arte de escribir. Gramática (el bien escribir según las reglas gramaticales establecidas), Retórica (la estructura del discurso para persuadir en la comunicación) y Estilística (la búsqueda del arte y belleza en la expresión).

Para entenderlo mejor podemos explicarlo de esta manera: Gramática cuyo objetivo es la comunicación: la mayor parte de los libros de texto (de geografía, de biología, de historia, etc.), gramática más retórica que consiste en persuadir y orientar la opinión del lector u oyente, buenos ejemplos son los textos y discursos políticos; por último la más importante, añadimos a los dos anteriores la estilística, es decir la preocupación que todo escritor debe tener por hacer un texto lleno de belleza, como si fuera una obra de arte, de modo que sea agradable de leer y sobretodo debe tener mucho cuidado con las faltas ortográficas.

Estos son los aspectos técnicos que debes tener en cuenta antes de ponerte a escribir. Parecen pequeños y quizás te resulten un tanto obvios, pero créeme hay muchas personas que aún llevando años siendo lectores, no tendrían en cuenta estas características de la literatura.
Aún nos quedan muchas cosas por aprender. 
Recuerda: maestro no es aquel que lo sabe todo, sino aquel que a pesar de poseer muchos saberes, es capaz, aún de reconocer sus carencias y ¿ por qué no? Seguir aprendiendo, ¿ al fin y al cabo que profesor no ha aprendido alguna vez de su alumno?.
Así que no te desanimes sigue adelante, aprende y finalmente:
 
¡¡¡Saca el potencial que llevas dentro!!!

jueves, 26 de enero de 2012

El arte de la Literatura

¿Alguna vez has sentido la inquietud de plasmar tus sentimientos o ideas, pero no te has atrevido porque piensas que no eres lo suficiente bueno u original?.
¿No crees que ya es hora de intentarlo al menos? Yo, sí.
Antes deberías preguntarte ¿qué es la literatura?, y  no me refiero simplemente a una definición, sino a aquella fuerza , que te impulsa a utilizar la imaginación y la creatividad.  Un portal que te conduce a mundos diferentes de fantasía donde puedes disfrutar y deleitarte con aquello que sólo tú has imaginado , que sólo tú eres capaz de ver y que sólo tú puedes transmitir a los demás.
¿Aún tienes dudas? ¿No crees que el mejor don es la imaginación y la capacidad de transmitirla?. Lo se, no es fácil pero precisamente para eso estoy yo: para aconsejarte, aclarar tus dudas e instruirte en el arte de la literatura.